A más tardar a final de este mes se conocerá el cronograma final de la segunda subasta de energías renovables no convencionales en el país. Tras un poco menos de cinco meses desde que la primera puja en la que no se logró ninguna adjudicación, el Ministerio de Minas y Energía informó que este nuevo proceso contempla varios cambios: no solo con el objetivo de impulsar una mayor participación de los inversionistas, sino además con el fin de alcanzar las 1.500 megas de capacidad instalada.

A diferencia de la anterior, la nueva subasta presenta, a grandes rasgos, ocho nuevas modificaciones. La adjudicación de la energía por bloques, la ampliación de los contratos de 12 a 15 años y la oportunidad de que proyectos de cinco megavatios puedan entrar a la puja son algunas de las nuevas condiciones que están sobre la mesa para impulsar esta nueva subasta.

“En la definición de las nuevas reglas, recogimos las observaciones y comentarios de los distintos grupos de interés y agentes del sector, para encontrar el mejor balance de condiciones tanto para vendedores como para compradores”, explicó María Fernanda Suárez, ministra de Minas y Energía.

La funcionaria destacó que uno de los principales ajustes es que los comercializadores en la entrega de energía trabajarán con un modelo ‘pague lo contratado’. Es decir, el comprador se obliga a pagar al vendedor la energía contratada, independientemente de que el comercializador la consuma o no.

Pese a que aún falta que la Unidad de Planeación Minero-Energética (Upme) defina el cronograma y el reglamento general, el Gobierno estima que con las 1.500 megas en no convencionales se atraería una inversión de hasta $4,5 billones (US$1.500 millones). Esto, a modo general, permitiría que las energías de sol y viento alcancen hasta 6% del mercado.

Germán Corredor, director de la Asociación de Energías Renovables (SER Colombia), aseguró que “Colombia tiene un enorme potencial para desarrollar energías renovables no convencionales, pero, sobre todo, tiene la apremiante necesidad de complementar la matriz eléctrica y fortalecerla”.

El directivo comentó que el cambio de 12 a 15 años en los contratos permitirá que “el esquema de financiamiento resulte mucho más favorable y más económico para las empresas que obtengan financiación”.

LOS CONTRASTES

MARÍA FERNANDA SUÁREZMINISTRA DE MINAS Y ENERGÍA
“En la definición de las nuevas reglas, recogimos las observaciones y comentarios de los distintos grupos de interés, para encontrar el mejor balance de condiciones”.

Por ahora, el Ministerio de Minas y Energía indicó que en los próximos días se publicará la minuta de contrato que contiene la totalidad de obligaciones que los vendedores y compradores deben cumplir una vez resulten asignados en la subasta.

Quienes deseen participar en esta nueva puja tendrán que seguir un par de requisitos, en los que se destacan que los proyectos a concursar deben estar en Fase 2 de la Upme, así como deben tener concepto de conexión de la misma

 

Fuente: La República

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